sábado, 16 de abril de 2016

La brisa del pato


¿Por qué se llama así esta entrada? Bueno todo tiene una explicación y la respuesta a esta pregunta tiene que ver con el hecho de que en esta clase la profesora nos hizo utilizar diferentes instrumentos musicales para crear una canción y ponerle nombre. El nombre de la canción de mi grupo es “la brisa del pato” y se llama así porque hicimos nuestra canción  solo con instrumentos de viento y terminamos la canción con un pito el cual sonaba como un pato, si quizás no es una gran historia como la que esperaban pero yo le puse el nombre a la canción así que quería hablar acerca de eso.
Esta clase fue bastante interesante, una de las mejores que hemos tenido hasta ahora, partimos escribiendo lo que es la música para mí, y bueno la música lo es todo, es lo que te ayuda a escapar, relajarte, crea ambientes, para mí la música es sinónimo de felicidad, ya que cada vez que hay música las personas se alegran de unen cantan y crean cosas juntas. La música es armonía, es el poder juntar diferentes sonidos para que trabajen juntos y suene agradables al oído, eso es lo que la música le hace a las personas y eso es lo que esta clase logro en nosotros, logro que nos uniéramos como compañeros y trabajáramos juntos para la creación de una canción.

Antes de formar los grupos tuvimos que escoger un instrumento y familiarizarnos con él, yo elegí una Ocarina, nunca había visto una, no sabía cómo se llamaba, no sabía cómo se tocaba, solo la elegí porque me llamo la atención la forma que tenía. Luego de familiarizarme con mi instrumento y descubrir como funcionaba me gusto demasiado, quizás no sabía exactamente que nota estaba tocando o si en verdad lo estaba haciendo bien pero el sonido y el hecho de descurtir nuevas cosa me gustó mucho.

El momento en que tuvimos que escuchar las canciones de cada grupo fue único, nosotros fuimos el primer grupo y me divertí mucho presentando nuestra creación. El segundo grupo fue el de instrumentos de percusión ellos tuvieron un show bastante enérgico y divertido con movimientos coordinados y sonidos que hacían que te saliera una sonrisa en la cara y que quisieras bailar. El tercer grupo fue el de instrumentos de cuerdas, este grupo causo un ambiente de completa tranquilidad entre el público, todos estábamos completamente relajados y concentrados escuchando su canción, la cual era muy tranquila y  relajante, acorde con el día nublado en el que estábamos, me gustó mucho esta presentación me hizo sentir calma, paz, tranquilidad y produjo una atmosfera completamente especial. El cuarto grupo fue  de instrumentos de persución de otro estilo como el tambor, los sonidos de sus instrumentos me causaron tranquilidad, me eran agradables me gustó mucho escucharlo, fue relajante y divertido. Y por último el quinto grupo fue el de instrumentos de percución como el palo de agua, ellos apagaron las luces y nos hicieron cerrar los ojos para que así pudiéramos sentir la música y desconectarnos un poco para poder darle una verdadera interpretación al nombre de su canción “lluvia acida”, la sensación que causó en mi todos estos sonidos fue muy grata, creo que hizo que me trasportara y que le diera mi propio significa al nombre de la canción, imaginándome todos los problemas irse mediante esa lluvia y que así como la lluvia limpia el aire esta canción limpiaba mis pensamientos y emociones.

Siento que esta clase nos ayudó como grupo a unirnos y a saber como trabajar en equipo, lo cual es bastante importante que sepamos hacerlo teniendo en cuenta la carrera que estamos estudiando. Sin duda alguna tendría en cuanta la utilización de musicoterapia para alguno de mis tratamientos, ya que, la música es totalmente innecesaria para sobrevivir pero completamente necesaria para vivir.


Dos Caras


Hoy la profesora llegó con yeso y vaselina para que hagamos máscaras de yeso. La actividad me pareció interesante así que fui voluntaria para ser la primera de mi grupo a la cual le cubrieran la cara con yeso. Ninguno de mis compañeros había hecho esto antes así que a les dije más o menos como se hacía, porque yo ya había hecho una antes en el colegio, y que tenían que intentar dejar la máscara suave.

A medida que me iban cubriendo el rostro me iba sintiendo más y más incómoda, no me podía mover, reír o hablar, en verdad me desagradaba esa situación, además tampoco me gustaba la sensación húmeda que dejaba el yeso al estar en contacto con mi piel. Comprendí que iba a pasar  un buen rato en esa posición y no podía sentirme de esa manera todo el tiempo, por lo cual comencé a relajarme y ocupar técnicas de meditación que nos habían enseñado días antes en una charla de la universidad a la que había ido, gracias a eso logra calmarme y hasta disfrutar el estar acostada sin moverme mientras mis amigos se encargaban de moldear y preparar la máscara.

A pesar que después de un tiempo logre soportar la sensación de atrapamiento que me causaba el hecho de tener una máscara sobre mi cara, tengo que decir que lo que más disfrute fue la sensación de sacármela, sin contar que se pegó un poco y al sácala dolió, porque pude respirar tranquila y sentir el aire en mi cara. El resto de la clase fue bastante divertida haciendo el trabajo de poner yeso en las caras de mis compañeros para que así todos tuviéramos nuestra propia máscara.


No sé si lo volvería a hacer pero estoy ansiosa por terminarla y pintarla en las próximas clases, creo que eso lo disfrutare mucho más que el proceso de confeccionar la máscara y hacer que toma la forma de mi rostro.




Art Attack




Al inicio de esta clase la profesora nos dijo “bueno chicos aquí tienes materiales, tomen un trozo de hoja y lo que necesiten para dibujar, creen, aquí hay libros por si necesitan inspiración”. Luego de estas indicaciones no sabía que hacer, hace 5 años que no tenía clases de artes porque me consideraba mala haciendo dibujos y cosas manuales por lo que lo único que podía pensar era “rayos no podré hacer nada bueno, mi trabajo será horrible y además ni si quiera sé que dibujar”.
Con el pasar del tiempo y ya teniendo todos los materiales en mis manos comencé a pensar en que podría dibujar, y ahí fue cuando recordé el yin yang, un símbolo que me gusta mucho por su significado y que además es fácil de dibujar. Fue así como empecé a dibujar primero todo en blanco y negro y de a poco agregando colores.

Mientras iba pintando miraba mi trabajo y cada vez me gustaba más y más, estaba muy contenta con lo que había realizado y una vez terminado quede feliz por lo que logré, para mi es el mejor dibujo que he hecho. Una de las cosas que me ayudó mucho en encontrar confianza en lo que estaba realizando fue una guía sobre autoestima y autoconocimiento que nos había dado a leer la profesora, sentí que sin eso quizás no hubiera quedado tan conforme con mi trabajo. Por suerte soy una persona bastante positiva y que valora las cosas que hace, por esta razón me encanto lo el resultado de la actividad realiza hoy.

Siento que esta actividad sin duda nos sirvió mucho para saber cómo improvisar y comenzar cosas de la nada, como el papel en blanco, esto nos va a servir una vez que estemos trabajando, ya que, cualquier cosa puede pasar y quizás vamos a tener que improvisar más de una vez para superar contratiempos, además siento que es una muy buena forma de pasar el tiempo, expresarse, relajarse, y trabajar nuestra área motriz, sin duda creo que emplearía una técnica así en mis tratamientos.











Un salto a la profesión


En nuestra primera sesión lo que la profesora hizo fue presentarnos el programa de clases y hablarnos un poco sobre su experiencia profesional como Terapeuta y como profesora de Terapia Ocupacional.
Tengo que admitir que me encontraba un poco nerviosa y ansiosa, ya que, era nuestra primera semana en la universidad por lo cual todo parecía ser nuevo, atractivo, diferente, desafiante, etc.. Este era un ramo totalmente desconocido para mí, y no sé porque, pero como muchos dicen “Uno le tiene miedo a lo desconocido, estaba bastante nerviosa antes de empezar la clase.

La primera temática tratada durante la clase fue el plan de trabajo y actividades a realizar durante el semestre, esto me causo mucha emoción, ya que todo lo que íbamos a hacer estaba relacionado de alguna forma con expresiones artísticas lo cual me motiva enormemente, pero a la vez el saber esto me causo un poco de dudas y vergüenza, porque la realización de esas actividades significaba que me iba a tener que expresar y mostrarme tal cual soy  frente a muchas personas a las cuales no conocía y aun no tenía la suficiente confianza para hacerlo.

Al escuchar a la profesora hablar sobre su experiencia profesional y el trato con diferentes usuarios, lo que sentí fue emoción, sentía que todo lo que ella decía todo lo que ella hacia era lo que yo quería realizar una vez obtenido mi título, a medida que hablaba me sentía más y más convencida de que esto era lo que yo quería hacer lo que de verdad me gusta y me apasiona. Y entendí lo que de verdad hace un Terapeuta Ocupacional, tratar a las personas mediante la ocupación de su tiempo y realización de actividades para ayudarlos a ser cada vez más autosuficientes.

En general esta primera clase me dejo bastante feliz, muy motivada y emocionada con mi carrera.