Esta fue la tercera y última sesión de drama. Partió el
grupo 2 mostrando en escena un trabajo que tuvieron que preparar en pareja
utilizando frases que nosotros hayamos escuchado en la calle.
Luego de esto al fin pasamos al escenario el grupo 3 en el
cual me encontraba yo, Nino la clase pasada nos había dado a cada uno un
secreto de nuestros compañeros del grupo uno los cuales teníamos que
interpretar, sus instrucciones fueron: “ahora que cada uno sabe que tiene que
hacer tienen que unir todos los secretos para así hacer una obra que ligue
todo, les voy a dar media hora para que lo preparen, suerte”. Ahí quedamos nosotros sin saber muy bien que
hacer, comenzamos contando cada uno el secreto que nos había tocado y empezamos a armar una historia donde pudiera estar todo integrado. Fue una de las
mejores experiencias que he tenido, tuve que interpretar tres papeles
diferentes, una mamá que obligaba a su hija a hacer sus necesidades en el auto,
una policía que hacia un control de identidad a unas niñas que estaban bebiendo
en la vía publica y por último la mamá de un muchacho que encontraba a su mejor
amiga dejándole cartas de amor. Me permitió a mí misma ver las capacidades que tengo
de versatilidad y creación junto a mis otros compañeros, además de trabajar en
equipo para lograr formar una obra en tan solo media hora, siento que la presentación
fue un éxito y que a todos les gustó mucho.
Esta clase nos sirvió mucho a trabajar en grupo e
interactuar con la sensibilidad de las personas, ya que estábamos interpretando
secretos de otras personas, por lo tanto teníamos que tener un poco de tacto para
hacer que la persona dueña del secreto no se sintiera mal al verlo en escena.
Finalizamos la clase con una profunda reflexión acerca de
como el teatro nos ayudaría a trabajar con las personas y más con el lado dramático
que cada usuario tendrá al llegar a pedir ayuda a los terapeutas, y por últimos
le dimos las infinitas gracias a Nino por acompañarnos durante estas tres
sesiones que hizo tan especiales.




